El mercado actual presenta una extensa variedad de productos destinados a promover la pérdida de tejido adiposo, que puede llegar incluso a abrumar. Hay productos que surgen y desaparecen y no se vuelve a saber de ellos (hasta que alguna compañía lo recupera y lo relanza con el tiempo). Sin embargo, debido al carácter general, en este artículo sólo se analizarán aquellos productos con un peso específico destacado en el mercado de los suplementos lipolíticos: los “quemadores de grasa”.
Algunos de estos agentes lipolíticos cuentan con una amplia evidencia científica, otros más bien nula, algunos poseen mecanismos de acción que no están del todo claros y otros son referenciados con resultados contradictorios. Por tanto, conviene que el lector conozca la complejidad de la cuestión antes de abordar las propiedades, efectos y características principales, así como que sepa que cualquier sustancia ergogénica puede poseer efectos colaterales no deseados, sobre todo cuando no se administra de forma correcta.
Variedad de productos
A continuación, analizamos las características de algunos suplementos lipolíticos:
-Chitosan: Técnicamente, el chitosan es una fibra dietética de la familia de las poliglucosaminas (de las más abundantes después de la celulosa), que se extrae de las cáscaras de algunos crustáceos. Una de sus propiedades, de interés para la industria de los suplementos, es la de ser bioadhesivo y actuar debido a la interacción de cargas eléctricas. El chitosan es electropositivo y se adhiere a sustancias electronegativas como los lípidos. La acción del chitosan se explica de forma muy sencilla y directa. Si se ingiere al mismo tiempo que una comida rica en grasas, el chitosan se enlaza con las grasas durante la digestión, impidiendo su absorción y excretándose en las heces. La publicidad de los fabricantes es variable y suele afirmar que el chitosan es capaz de unirse a las grasas en una proporción de tres hasta ocho veces su propio peso. Su mecanismo de acción es singular con respecto al de otros “quemadores”, ya que no es un lipolítico entendido en un sentido estricto, sino que más bien posee un carácter preventivo. En la práctica, el chitosan presenta dos inconvenientes importantes. El primero es el hecho de que, consumirlo cuando se va a ingerir una comida rica en grasas, no supone más que poner una venda antes de que se produzca la herida. El segundo, y de consecuencias más graves, es el hecho de que puede dificultar la absorción de nutrientes liposolubles, que resultan imprescindibles para el organismo como las vitaminas A, D, E o K o los ácidos grasos esenciales.
-Termogénicos: Bajo esta denominación se agrupan toda una serie de ingredientes cuyo efecto común es el aumento de la termogénesis, el proceso corporal para el mantenimiento de la temperatura mediante la producción de calor. La termogénesis está determinada por tres procesos diferenciados: el índice metabólico basal, la actividad física (tanto la correspondiente al ejercicio voluntario como al no voluntario) y la termogénesis inducida por el procesamiento de los alimentos en el organismo. Estos procesos son afectados de diferente forma por los diversos ingredientes con propiedades termogénicas pero, básicamente, todos actúan de manera similar a la acción conjunta de la efedrina y la cafeína, el verdadero fat burner original.
Los efectos de la efedrina son: el incremento de la lipólisis, el aumento de los niveles de energía, la activación del estado de alerta y, por supuesto, el aumento de la temperatura corporal. Resulta evidente su aplicación como suplemento para la eliminación del tejido graso, pero presenta ciertos inconvenientes. En primer lugar, su uso está penalizado tanto por el Comité Olímpico Internacional como por la mayoría de las federaciones deportivas. En segundo lugar, sus efectos secundarios (se ha asociado a la hipertensión y a la taquicardia) no están del todo claros, hecho que hace que su comercialización esté extendida en muchos países como suplemento dietético. En aquellos países en los que su comercialización no es posible fuera del ámbito farmacéutico (como en España), la efedrina suele sustituirse por un equivalente herbario: la sinefrina. Extraída del fruto del citrus aurantium (naranja amarga), la sinefrina se comercializa con las mismas supuestas propiedades metabólicas de la efedrina, pero sin sus efectos secundarios.
¿Y qué hay de la cafeína? Aparte de sus propiedades estimulantes, se ha demostrado que la cafeína posee un fuerte comportamiento sinérgico en cuanto a la termogénesis, si se mezcla con la efedrina. El ratio ideal está cifrado en un 10:1 cafeína/ efedrina y a esta combinación suele unirse la aspirina. Una vez más, y a pesar de que los efectos secundarios de la cafeína son discutibles, está claro que el uso continuado de la aspirina puede causar problemas estomacales, y así se justifica el empleo de supuestos equivalentes herbarios en los suplementos (guaraná para la cafeína, corteza de sauce blanco para la aspirina).
-Ácido hidroxicítrico (HCA): Este compuesto se extrae a partir del fruto de la garcinia cambogia (arbusto de origen asiático muy utilizado para la elaboración del curry) y es uno de los agentes lipolíticos de edad más corta en el mercado de los suplementos (apenas una década). Como consecuencia, su supuesto mecanismo de acción está cargado de argumentos plausibles, pero no cuenta con una extensa investigación aplicada al uso en seres humanos. De la experiencia de algunos consumidores apenas se extraen resultados claros, sobre todo, debido a su uso conjunto con otros agentes. Eso sí, no posee efectos estimulantes sobre el sistema nervioso central ni ejerce efectos lipolíticos que promueven la utilización de los ácidos grasos como energía. En términos simples, su mecanismo de acción consiste en dificultar la conversión de los carbohidratos en grasa para su almacenamiento. Esto se consigue básicamente a través del bloqueo de la acción de la enzima ATP-citrato liasa en la descomposición del ácido cítrico, lo que favorece la formación de glucógeno por encima de la síntesis de triglicéridos para su almacenamiento.
Su mecanismo de acción presenta un aspecto colateral “goloso” para los ojos del buen observador: esta sobreproducción de glucógeno podría desembocar en una mayor acumulación de éste en los músculos. Otra hipótesis más, sin demasiada evidencia en la práctica, es que también parece poseer un efecto supresor del apetito, aspecto éste que no debería ser menospreciado.
-Lipotrópicos: Bajo el término lipotrópico, se engloban toda una serie de compuestos que asisten al catabolismo de las grasas en los procesos metabólicos y que poseen una acción significativa como detoxificadores, sobre todo en el hígado. El famoso tándem colina/ inositol es el más conocido y el más empleado. La colina es una de las vitaminas del grupo B y el tándem posee amplias referencias con respecto a la buena salud del hígado y la reducción del colesterol, lo que convierte a este suplemento en uno de los más atractivos y utilizados. Si unimos esto a una presencia más dilatada en el mercado, unos precios asequibles y efectos secundarios no conocidos, la colina y el inositol, lejos de aparecer como “productos milagro”, se presentan como suplementos atractivos.
Se comercializan, sobre todo, de manera conjunta, pero también por separado. A veces se suele unir a este tándem la inosina, un nucleótido de la familia de las purinas con parecidas propiedades estimulantes de la acción enzimática hepática. Resulta también interesante en cuanto a aspectos de seguridad, economía y dilatada presencia en el mercado, pero debe tenerse en cuenta que es una purina.
-Carnitina: La L-Carnitina es una sustancia aminoacídica que el cuerpo sintetiza en el hígado a partir de otros aminoácidos como la lisina y la metionina, además de vitaminas como la B3, la B6 y la C, y el hierro. No es, por tanto, un nutriente esencial, pero posee un mecanismo de acción en el que actúa como transportador de los ácidos grasos de cadena larga a través de las membranas mitocondriales para su combustión. El razonamiento es bien lógico. Si su presencia es escasa, se quemarán menos grasas. La popularidad de la L-Carnitina es cada vez mayor.
-Cromo: Es un mineral esencial implicado en el metabolismo de la glucosa. Desempeña, además, funciones críticas relacionadas con la insulina y el metabolismo lipídico. Se comercializa bajo la forma de picolinato (y también polinicotinato) y su tarea esencial como regulador de la función correcta de la insulina está más que comprobada. Las aplicaciones terapéuticas son evidentes, pero no se han evidenciado resultados asombrosos en la pérdida de tejido graso.
Conclusiones
A pesar de que pueda desprenderse cierto escepticismo sobre las opiniones vertidas en este artículo, cabe recordar las palabras expresadas en la introducción. Estos suplementos pueden resultar de utilidad, una vez ajustados los parámetros con mayor relevancia en la pérdida de grasa, tanto en el entrenamiento como en el plan nutricional. La pretensión real de este artículo es divulgar aspectos bien conocidos de los suplementos con propiedades lipolíticas, sobre los que existe cierta confusión en los consumidores. Abandonar la idea de “productos milagro” a la que se suelen asociar puede ser el primer paso para reconocer cierta utilidad en programas para deportistas y aficionados al fitness. Ni qué decir cabe que esta utilidad puede ser, en la mayoría de las ocasiones, de ligera a muy moderada para una gran parte de los usuarios, aunque a veces los detalles más ínfimos marcan la diferencia.