Bicicletas ergométricas

A través de un entrenamiento regular con una bicicleta ergométrica, el usuario de un club de fitness obtiene resultados positivos para el mantenimiento de su forma física, al aumentar su rendimiento y resistencia. Además, se trata de un aparato ideal para las personas mayores o con sobrepeso, pues evita el impacto y previene lesiones o dolores en las articulaciones de la rodilla y el tobillo, así como en la espalda (particularmente las bicicletas reclinadas).

En definitiva, la bicicleta ergométrica constituye una herramienta de entrenamiento ventajosa en la medida en que se adapta a todo tipo de usuarios, ofrece una gran seguridad en la práctica de ejercicio, permite hacer otras cosas mientras se entrena (escuchar música, leer o ver la televisión) y es muy apropiada para la quema de grasas.

 

¿Qué caracterí­sticas hay que tener en cuenta?

La elección de la mejor bicicleta ergométrica se realiza teniendo en cuenta determinadas caracterí­sticas, entre las que destacan:

-Una estructura estable.

-Un pedaleo de calidad.

-Alta potencia.

-Un sistema de inercia adecuado: cuanto más pesada es la rueda de inercia, más regular y cómodo es el pedaleo.

-Un sistema de resistencia o rozamiento magnético para conseguir un pedaleo silencioso, sin desgaste del sistema y un rozamiento regular, progresivo y sin sobresaltos.

-Un asiento cómodo y ergonómico, que se regule en altura y en profundidad.

-Y, por supuesto, pedales ajustables, manillar ergonómico, pantalla de calidad e inclusión de un elevado número de programas de entrenamiento y otros accesorios (portabotellas, porta-revistas, portatoallas...)