Clases colectivas

Un “gancho” que “engancha”

Aunque puede haber otras, la razón más generalizada por la que una persona acude a un gimnasio es el deseo de ponerse o mantenerse en forma. Pero cómo y dónde se incorpora a esta dinámica de ejercicio depende de diversos factores: motivaciones, posibilidades económicas, disponibilidad horaria, etc. Por supuesto, un aspecto determinante en la elección de este posible cliente está en el servicio ofrecido por el centro: características de las instalaciones, servicios que se ofrecen, facilidades, trato personal… De hecho, se podría decir que a este lado es donde está el mayor peso de la decisión tomada. Pero colgarse la medalla de hacer socios no es todo, el verdadero triunfo es conseguir satisfacerles y que se queden. Una de las mejores herramientas para esto son las clases colectivas.

Clases colectivas

Actividades puras o fusiones, disciplinas con filosofía o trabajo físico, con o sin uso de aparatos… nadie puede decir que no practica deporte porque no encuentra algo que le guste; las clases colectivas han sido la gran puerta de entrada a los gimnasios. Con el panorama actual cuesta pensar que hasta hace poco los gimnasios eran considerados ‘grosso modo’ como centros de culturismo. Lo cierto es que la “socialización” de los espacios dedicados al fitness se ha producido gracias a estas actividades. Sí se puede decir que las máquinas han tenido su participación en el fenómeno; las clases de ciclo indoor fueron pioneras en las sesiones en grupo. Aunque casi todos los usuarios se pasan alguna vez por la zona de máquinas, muchos encuentran monótono este tipo de entrenamiento y a otros les aburre ejercitarse en solitario. Es… cuestión de gustos! Pero estas personas encontraron en las actividades colectivas la respuesta para esa ‘falta de motivación’. Aeróbic, bailes, disciplinas de oriente, deportes de combate… la oferta es de lo más variopinta en cuanto a tipo de ejercicios, a ritmo, enfoque. El segundo denominador común en las clases colectivas por detrás de la actividad física de base es la diversión. Para la mayor parte de la gente lo deseable sería ir al gimnasio con acompañante. Por distintos motivos eso no siempre –por no decir la mayoría de las veces- no es posible: dificultad para coordinar horarios, distintos gustos en materia deportiva, dificultades de ubicación… Una traba que pierde fuerza cuando se practica ejercicio con otras personas. El poder de socialización de las actividades colectivas es quizás su punto más fuerte. Satisfacer pues a la mayoría de tus clientes es más fácil de lo que parece. Está demostrado que las clases colectivas son infalibles tanto a la hora de captar como de fidelizar.

La oferta

Las actividades colectivas no suelen estar todo lo promocionadas que debieran. En muy pocos centros el horario expuesto difiere de una fotocopia en el mostrador. En el mejor de los casos esa fotocopia es en color, pero ¿es tan costoso imprimir unos cuantos pósters y distribuirlos de forma visible por los distintos espacios del gimnasio? Otra situación más frecuente de lo deseable es la falta de actualización o cumplimiento de ese horario. El cambio de clases sin previo aviso o la retirada de una disciplina es una desagradable sorpresa para sus seguidores, sobretodo con las vacaciones del personal durante el verano. A pesar de ello las clases colectivas siguen siendo “la mina de oro” de los gimnasios. Tanto es el éxito de estas disciplinas que la queja más común es la masificación. Las “horas altas” son inevitables y este problema tiene difícil solución porque las instalaciones son las que son. Hay pocas alternativas: limitar la asistencia o intentar que el aforo se autorregule ampliando horarios. Puede que en primera instancia esta medida no sea la más rentable pero no olvidemos que los clientes satisfechos son ingresos. Además, una buena oferta puede invitar a ir de una sala a otra y lo ideal es disponer de actividades simultáneas de diferente tipo e intensidad para satisfacer todos los gustos y para tentar. Cambiar de disciplina es una forma de combatir la monotonía que puede aparecer con el paso del tiempo practicando un deporte. Lo más difícil es adquirir el hábito de entrenar, pero una vez sorteado este obstáculo, que el cliente siga acudiendo al centro depende “prácticamente” de lo que le ofrezcamos y el que ha llegado atraído por ejemplo, por el aeróbic, puede hacerse converso en otras disciplinas como el ciclo indoor o el pilates. ¿Pero cómo saber si algo te gusta hasta que no lo pruebas?

Las sesiones

Cuidar las sesiones es cuestión de una sola cosa: el monitor. Si el punto fuerte de las clases colectivas es el buen ambiente, el centro emisor de ese espíritu es fundamental. Ha de estructurar bien una clase, escoger la música adecuada, llevar bien el ritmo, asegurarse de la correcta ejecución de los ejercicios y sobretodo transmitir. ¡El entusiasmo es la mejor fórmula para entrenar con fuerza! Una buena sesión en común no sólo hace disfrutar a los asistentes, el entrenador recibe la misma moneda, porque eso precisamente es la clase colectiva, una actividad formada y compartida por todos.

Un boom sin fin

Las actividades colectivas son una práctica relativamente reciente, pero desde su inicio el boom parece no tener fin. Continuamente surgen nuevas disciplinas, fusiones de varias, evoluciones, incorporaciones de aparatos… la combinación es infinita!

RITMO SIN FIN: BATUKA

“Gran parte del éxito de una sesión está basado en la manera en que el instructor proyecta entusiasmo, energía y fuerza. La Batuka es perfecto para eso porque es una actividad creada para que le guste a la gran mayoría de alumnos: de entrada está la música pegadiza de Kike Santander y yo intento hacer mis coreografías sencillas, efectivas y divertidas. Y es que del profesor, de su metodología y de su manera de transmitir depende que la actividad de verdad llegue a gustar a los alumnos. Para mí transmitir esas ganas de hacer ejercicio físico en cada sesión es fácil; adoro mi trabajo, deposito en él toda mi energía y el premio a todo esfuerzo es ver las caras de alegría y satisfacción de mis alumnos en cada clase. La práctica y la experiencia a través de los años y en los países en los que he viajado también me ha dado una seguridad y un dominio en la materia, así que me dedico a disfrutar en las clases y eso se proyecta… Busco que la gente haga ejercicio pasándoselo bien, en mi caso, bailando. Y es que eso es batuka: un entrenamiento completo en forma de baile ameno por su música y coreografías. Por lo menos así lo veo yo, mis alumnos y todos los batuka trainers que se forman con nosotros en nuestra escuela o en la convención de cada año. A diario nos llegan muchísimos e-mails comentando que sienten la música y que disfrutan las coreografías.”

Jessica Expósito
Creadora de Batuka
 
ESPECIALIZACIÓN EN LA MUJER: CURVES

“Curves no se ha convertido en referente del entrenamiento femenino por casualidad; mediante un entrenamiento completo utilizando máquinas especialmente diseñadas para trabajar el cuerpo de la mujer y complementándolo con un entrenamiento aeróbico de bajo impacto, en sólo 30 minutos, 3 veces por semana, las usuarias ven cómo mejora su figura. Las clases colectivas son una apuesta segura y el imán de las que ofrecemos nosotros es que en solo 30 minutos se realiza un entrenamiento de fuerza y de resistencia que ayuda a mantenerse en forma y a alcanzar los objetivos previamente fijados. Sin duda para nuestras clientas contar con libertad horaria es importante, pero también destacan que el personal está pendiente de que se trabaje de una forma adecuada. Nuestros profesionales siempre intentan que la clase colectiva sea variada y entretenida, por eso cuidan especialmente la música y la alternación de entrenamiento en máquina y entrenamiento aeróbico con la supervisión de las monitoras. De esta forma, disfrutan y se divierten haciendo ejercicio consiguiendo unos resultados óptimos. Curves nació con espíritu de clase colectiva pero añadiendo un trato personalizado y los frutos los estamos viendo en la fidelización de nuestras socias”.

Fernando Padrón,
Dtor. Franquiciado

EL NUEVO BOOM: CONCEPT2 ROWING

El Concept2 Rowing es una novedosa fórmula de clase dirigida en grupo utilizando los Remos Indoor Concept2. Introducido por vez primera en Estados Unidos en 1997, el Rowing está haciendo furor por todo el mundo porque ofrece a los miembros de clubes deportivos y de fitness la oportunidad de entrenar con remos en el motivante entorno de una clase. Personas de todas las edades y capacidades pueden entrenar codo con codo, en sincronía, manteniendo cada uno su propio nivel de intensidad. Rowing es, a la vez que un ejercicio completo, un ejercicio sencillo; no exige aprender una serie de movimientos añadidos a los del propio ejercicio. Con la ayuda de la música, luces, imágenes y todo lo que podamos imaginar, hacen que los 45 minutos de clase se pasen casi sin darnos cuenta. En menos de 1 hora el cliente regresa a casa con la seguridad de haber hecho un entrenamiento completo optimizando el escaso tiempo del que dispone. “El Rowing es la clase cardiovascular sin impacto por excelencia. Tonifica tanto la parte superior como inferior del cuerpo, la colocación de trabajo es biomecánicamente correcta, posturalmente beneficiosa y corrige malos hábitos, a diferencia de otro tipo de clases dirigidas. Siendo eficaz y seguro como es, el sector del fitness dirigido hacia el wellness es el caldo de cultivo idóneo para este tipo de clase. Una instalación sin Rowing elimina una fórmula de trabajo muy interesante para marcar la diferencia y vender calidad y resultados sin riesgos. Es, sin duda, una fórmula novedosa que enriquece nuestras sesiones y aporta aire fresco al centro que lo ofrece.”

José Vidal
Concept2 Rowing Master

COLECTIVAS IMBATIBLES: SPINNING

Que se haya convertido en un nombre genérico y muchas personas llamen Spinning a una clase de ciclo indoor es una muestra de que Star Trac ha hecho historia en esta disciplina. Realmente Spinning ® es un programa de entrenamiento aeróbico sobre bicicleta estática ideado por Johnny G., recordman de la mítica Race Across America, triatleta de clase mundial y entrenador personal de esta disciplina en Los Ángeles: “Mi meta es estimular al ser humano para encontrar al campeón que lleva dentro, no necesariamente para la competición, como otros programas de entrenamiento, sino para encontrar un equilibrio interno”, dice Johnny G. Estas clases son un desafío sobre bicicleta que incluye diferentes “recorridos” al ritmo de música y bajo la motivación de instructores formados y certificados por la escuela propia de la marca. Este programa de desarrollo personal ha conquistado ya a miles de usuarios en todo el mundo sin límite de edad, la regla de oro es saber hasta dónde podemos llegar nosotros mismos. El SPINNING® original se practica en más de 100 países, cuenta con más de 165.000 JGSI-Instructores certificados de SPINNING®, más de 35.000 Centros Oficiales y millones de practicantes.