¿Estás bien asegurado?

La importancia de tener las espaldas cubiertas adecuadamente

Apuntes profesionales para la cobertura de tu centro de fitness
Hay muchas áreas dentro de un centro de fitness donde se puede producir un daño y  esto puede llegar a generar molestias en función de la gravedad y de la solución del problema. En caso de ausencia de póliza, incluso, si las pérdidas que ocasiona superan los 5.000 euros, la supervivencia del negocio puede estar en juego. Según la situación financiera del operador, puede encontrarse con dificultades o en el peor de los casos, llegar a tener que declararse insolvente. La contratación de un seguro cubre pérdidas, daños por fuego, robo con vandalismo, agua, tormenta o granizo. Para calcular el total a percibir es obligatorio presentar una relación de todas las pérdidas estimadas en función de su valor original en catálogo.

Aspectos técnicos de una mala cobertura

A la hora de contratar la póliza, es muy frecuente que el asegurado no sopese bien los  riesgos y escatime en la cuota porque lo considera un pago suficiente para el “por si acaso”. Muchos propietarios de gimnasios y centros de fitness argumentan que, por ejemplo, en caso de incendio, no todo ardería inmediatamente. Pero incluso en caso de que las situaciones de emergencia estén cubiertas en el seguro, la indemnización de todos y cada uno de los valores debe estar contemplada en el contrato perfectamente, detallando la cuantía o cómo se establecería el pago por parte de la compañía aseguradora en caso de duda del valor original. Vamos a poner un ejemplo de un seguro deficitario: supongamos un cliente que contrata un seguro con cobertura al 80% porque lo considera suficiente. Es decir, en caso de que sus daños y perjuicios ascendiesen a 100.000 euros la suma que le reportarían sería de 80.000 euros. De entrada ya se produce un déficit del 20%. Pero además tendrá un déficit añadido en las pérdidas por interrupción del negocio. Si el centro ha de cerrar por cuatro meses y cada mes tenía unas ganancias de 40.000 euros, al cabo de ese período perderá 160.000 euros. Pero como había contratado una póliza con 20% de déficit, es decir, con cobertura para el 80% de las pérdidas, la aseguradora le compensará sólo con 128.000 euros. Con lo que entre ambos déficits (20.000 euros de daños y perjuicios y 32.000 euros de ganancias no percibidas) suman 52.000 euros menos que el empresario no percibe. Más de la mitad de los gimnasios están mal asegurados y uno de los errores más frecuentes es la falta de notificación de modificaciones o nuevas inversiones que revisten nuevo valor. Otras veces el operador se encuentra con que la suma de las pérdidas o daños es inferior a la realidad y surge una diferencia cuantitativa. Es muy frecuente dejar fuera del seguro elementos estructurales como suelos deportivos, espacios para almacenamiento de artículos o para aeróbic, sauna y baño de vapor, sistema de ventilación (en función de que el contrato especifique su aceptación o no), red eléctrica, instalaciones exteriores (si el centro dispone, por ejemplo, de campo de voleibol, pista de tenis, parking, sauna exterior, etc)

Con estos factores, en el ejemplo anterior, el cálculo de daños sería el siguiente:
Daños producidos por fuego…………………………………………. 250.000 euros
Cese de la actividad durante 4 meses (a 40.000 euros/mes) ………… 160.000 euros
Pérdidas totales ……..……………………………………………….. 410.000 euros
Déficit (30% del total de pérdidas) ………………………………….. 129.000 euros

¿Podría tu situación financiera sobrellevar este déficit?

Demarcación de bienes muebles y bienes inmuebles

En este punto, uno de los elementos más conflictivos es el sistema de ventilación. Dada que su instalación está muy generalizada no suele figurar en la lista de bienes muebles. Sin embargo, no hay un tratamiento general. Según los expertos y la compañía de seguros puede recibir una u otra consideración. Por este motivo conviene prestar atención a si el sistema de ventilación o calefacción está incluido en el seguro contratado. A menudo se alude a ello de forma ambigua. Un factor muy tenido en cuenta a la hora de catalogarlo como bien mueble/inmueble es que figure o no en el proyecto de construcción del edificio.

Consejos

1. Crea un informe del status quo: elabora una relación de los bienes y valores de tu centro.
2. Presta especial atención a los componentes del edificio: refleja qué pertenece (de forma demostrable) al propietario del edificio y qué aspectos de la construcción son obra de la empresa de fitness.
3. Revalorización: contempla los posibles valores adquiridos y la adaptación a la inflación, mantén actualizado tu status quo.
4. Consulta con un profesional: a la hora de elegirlo, la calidad y experiencia prevalece sobre la simpatía que nos pueda transmitir.
5. Ofertas por correo: prudencia ante las ofertas que recibas para asegurar tu centro de fitness en las que el agente de seguros no figure claramente. Las ofertas por correo que no han pasado por inspección son a menudo superficiales y fuente de problemas ante un daño.
6. Aviso de ampliación de inversiones: cualquier nueva inversión que realices (por ejemplo, de maquinaria), has de comunicarla y dejarla reflejada en el contrato de tal forma que dicho valor esté cubierto en caso de percance. De nuevo, mantén actualizada tu relación de valores.


Gerald Mützel y su equipo están especializados desde 1992 en los seguros para centros de fitness. Cuentan con más de 1.900 clubes asegurados y cientos de trainers con tarifas especiales.