El coste del sedentarismo

El Impacto económico de la inactividad física

En Estados Unidos el tabaquismo cuesta 60.000 $ al estado, el sedentarismo 66.000, y el coste médico entre pacientes activos y sedentarios, en el año 2.000, fue de 1.000$. Además, la población sedentaria es menos productiva laboralmente hablando. Las empresas ya invierten en dietas y actividad física, porque supone menos absentismo laboral, menos bajas y, a la larga, más beneficios. La solución es difundir la importancia de la actividad física entre todos: acuerdos, programas de educación física en colegios y empresas, medios de comunicación, marketing… y sobre todo, trabajar conjuntamente entre los diferentes sectores. Los beneficios económicos para la empresa demuestran que estos programas son una inversión rentable. Incorporar profesionales de actividad física en clínicas, hospitales e invertir en ejercicio al igual qué en otras áreas como nutrición o tabaquismo, es la panacea a este problema.

Entrevista Dr. Pratt
El Dr.Pratt coordina las investigaciones del CDC, desde donde trabajan para la prevención de enfermedades crónicas, promoción de la salud, de actividades físicas, nutrición y obesidad. Quisimos compartir con él algunas impresiones y dudas.
body LIFE ¿Qué es el CDC?
Dr. Pratt. El CDC, Centro de Control y Prevención de Enfermedades, forma parte  del Ministerio de Salud de EEUU, y entre sus funciones están las de ser transmisor público. Desde la organización se fomenta la investigación, se trabaja para identificar los problemas y para fomentar las recomendaciones y hábitos que la sociedad necesita adquirir para llevar una vida saludable.

bL ¿En qué áreas trabaja CDC?
D.P.
CDC trabaja en todo lo relacionado con la salud y es más conocido en algunas especialidades como malaria, fiebre amarilla o VIH. En las últimas dos décadas, y al ritmo que avanzaban las nuevas tecnologías y la electrónica, el CDC ha empezado a trabajar en el área de prevención de enfermedades, fomentando la actividad física, llevando a cabo campañas antitabaquismo y potenciando actividades saludables para ayudar a llevar una vida sana.

bL ¿Por qué CDC, siendo un centro americano, ha mirado a Europa?
D.P.
Fue en 1998 cuando el Ministerio de Salud estadounidense nos pidió que nos uniésemos a ellos como grupo de  trabajo. Cuando nos pusimos en marcha, tratamos de perfilar la perspectiva global de la situación con la que trabajaríamos y aunque hay casos llamativos en Australia, América y Sur África, en Europa también se dan algunas situaciones concretas, por ello empezamos a trabajar en Europa.

bL ¿Se da una relación estándar, a nivel mundial, entre sedentarismo y enfermedad?
D.P. Hay una sorprendente relación entre sedentarismo y enfermedades crónicas, obesidad e inactividad en todo el mundo. En Estados Unidos tenemos hábitos de vida poco saludables: vida inactiva y malos hábitos alimenticios, compromiso social y cultural bajo… se da un contexto hostil donde se favorecen estos ‘malos hábitos’. Sin embargo, en el sur de Europa, donde la gente era más activa, caminaba por la ciudad e incluían en su alimentación la dieta mediterránea también se están perdiendo los buenos hábitos. Recientemente, algo que nos sorprende, en España y Portugal se ha dado un fuerte incremento de la obesidad infantil.

bL El sedentarismo ¿es un problema de educación, de práctica, de formación técnica, de estilo de vida?
D.P. Seguramente, la mayoría de nosotros podríamos realizar nuestro trabajo sin necesidad de esforzarnos físicamente. Sólo con tener un portátil al lado y un teléfono, sin salir de la cama, haríamos el 90% de nuestras ocupaciones sin movernos. Somos eficientes así y excluimos la actividad física de nuestra vida. Es un problema técnico, no nos hace falta en nuestra vida laboral.

bL ¿Por qué falta actividad en la sociedad? ¿Cómo podemos remediarlo?
D.P.
La sociedad, cada vez tiene más ingresos y más educación y tiende a realizar menos ejercicio físico. Es fundamental elegir ser activo, necesitas serlo y a la conclusión a la que hemos llegado es que tenemos muy pocos lugares públicos donde podamos llevarlo a cabo. Uno es el transporte: vivimos en ciudades bien diseñadas en las que podemos ir andando a cualquier sitio, combinar transportes o andar para llegar al trabajo, o incluso ir en bicicleta, Y por otro lado, juegan un papel fundamental los lugares de recreación, parques y clubes que nos dan la oportunidad de realizar ejercicio en nuestro tiempo libre o de ocio.

bL ¿A qué perfil de la población hay que dirigir este mensaje de ‘actividad física’?
D.P. Hay dos focos de población importantes con los que trabajar: niños, quienes tienden a tomar sus decisiones en este tipo de cosas, y con personas de la tercera edad, que tienen menos oportunidades y para quien es realmente importante tanto la calidad como la seguridad a la hora de realizar ejercicios. Finalmente, no podemos olvidarnos de la gente que tiene pocos medios, ya que el tener menos dinero suele venir acompañado de menos educación. Los programas gubernamentales deben proporcionar estas oportunidades, la sociedad tiene que tener estos medios y deben de estar enfocados a la gente con pocos recursos que necesita soluciones creativas.

bL ¿Desde qué frentes hay que actuar?
D.P. Creo que hay mucha variedad y muchas áreas donde trabajar. La comunidad científica mantiene que hay que desarrollar las promociones y recomendaciones que funcionan bien en las sociedades para desarrollar esas oportunidades. Teniendo como referente América, comenzamos a realizar estudios en Portugal y España, y tenemos buenos ejemplos de lo que la sociedad puede hacer. El Retiro es un ejemplo, es un lugar seguro y atractivo, con instalaciones para todo tipo de edades y céntrico, accesible para todos. Otro caso es fomentar la actividad física desde los centros de salud, dar una continuidad al deporte y a la actividad. Podemos ver atletismo de élite o fútbol pero también darnos cuenta de que lo que tenemos a mano es importante, que forma parte de la cultura.

Bl ¿Qué acciones podemos tomar como referencia?
D.P. Los Países Bajos son un buen ejemplo de la integración del transporte y la actividad. En estas ciudades es muy fácil poder caminar por la ciudad, montar en bicicleta es seguro y se fomenta su utilización. En América, Colombia es otro gran ejemplo. En este país las ciclo-bio ya están extendidas en aproximadamente 40 ciudades; para su población ésta es una alternativa ya que por ejemplo en Bogotá sólo el 20% de la población tiene coche y, para desplazarse, necesitan ser activos. También en el norte y el sur de Europa hay muchos programas de ciclo-bio aunque es más difícil de implantar en ciudades donde el tráfico es terrible y las calles pertenecen a coches y autobuses. Las autoridades visionarias apuestan por implantar la actividad física y destinan mucho dinero en hacer del centro un lugar atractivo, limpio y sano. Estos son los indicios de la necesidad.

bL ¿Cuánto cuesta a un país que su población sea inactiva?
D.P.
En países como España, donde la población es mayor se dan muchos casos de población con enfermedades como cáncer, osteoporosis o problemas mentales… éstas son las que crean el coste. Una cifra: El 40% de la población que padece cáncer de  mama es población sedentaria. Si conseguimos prevenir, o retrasar, alguna de estas enfermedades, además de ganar en calidad de vida, ahorraremos más dinero en nuestro sistema de salud. En EEUU se gastan 65.000 millones de dólares anualmente, que es mucho dinero, en atender estas enfermedades. Este es el dinero que podrían ahorrar si llevasen a cabo programas de prevención. En Estados Unidos y en muchos países de Europa, no se invierte más del 5% del presupuesto médico en llevar a cabo programas para hacer  que los inactivos se hagan activos. Aquí radica el problema. Los gobiernos, los colegios, los centros deportivos, etc. todos tienen que trabajar conjuntamente en la misma dirección: en la de fomentar la actividad física.