El método Pilates y el cáncer de mama

La práctica de Pilates puede contribuir a recuperar la fuerza y el movimiento del brazo afectado después de la intervención, al tiempo que reduce el nivel de estrés y ansiedad para lograr que se sienta mejor.

El cáncer de mama

El cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Es el más frecuente entre las mujeres de todo el mundo y sólo en España se diagnostican unos 16.000 nuevos casos al año. Tanto el número de afectadas, como las tasas de incidencia, aumentan lentamente en España y en el mundo, probablemente se deba al envejecimiento de la población y a un diagnóstico cada vez más precoz. Una de cada ocho mujeres tienen riesgo de padecer cáncer de mama, éstas son las cifras de riesgo. El 78% de las mujeres que padecen un cáncer de mama en España sobreviven más de 5 años (Estudio EUROCARE – 4). La supervivencia por este tipo de cáncer es superior a la media Europea, y próxima a la de países muy desarrollados como Francia, Suecia, Suiza, Italia, o USA. Estos datos coinciden con la puesta en marcha de campañas de concienciación y detección precoz del tumor y a una mayor eficacia de los tratamientos. El tratamiento de de esta enfermedad es multidisciplinar, utilizándose diversos tipos de terapias -cirugía, radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia, anticuerpos o monoclonales- para ofrecer al paciente las mayores posibilidades de curación.El diagnóstico de esta enfermedad, unido a las características de los tratamientos médicos a los que debe someterse el paciente, constituyen una importante fuente de malestar emocional para la mujer afectada pudiendo producir un grado moderado de ansiedad y depresión. La autoestima femenina suele verse dañada, su imagen corporal, sus miedos ante la posible recidiva de la enfermedad y problemas de aislamiento, ajuste social y funcionamiento sexual, así como las secuelas de tipo físico (dolor, linfedema o limitación de la movilidad en el brazo afectado, incremento de peso, fatiga…) que dificultan la adaptación de la mujer a su nueva situación, incluso años después de haber finalizado los tratamientos y encontrarse libres de enfermedad.

El método Pilates

Con el método Pilates, y su filosofía de relación cuerpo-mente, se realizan una serie de ejercicios fundamentados en la musculatura profunda y en la respiración que consiguen mover todas las articulaciones del cuerpo. Según la Fundación Pilates, este método está enfocado a que -mediante el movimiento controlado y fluido- el cuerpo recupere progresivamente el tono muscular, la elasticidad, la flexibilidad, la fuerza y la resistencia. En definitiva, el equilibrio físico y mental.

El cáncer de mama y la práctica de Pilates

Desde hace años se sabe que el ejercicio físico moderado disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama. Pero además ,el ejercicio físico no sólo es beneficioso en la prevención sino que ejerce un efecto positivo en las mujeres que han sido intervenidas por esta enfermedad. Anteriormente, a los pacientes con cáncer se les recomendaba el descanso y evitar el esfuerzo físico. Ahora se ha ha comprobado que el ejercicio físico suave mejora su estado. Realizar ejercicio mejora tanto el aspecto físico como el psicológico y social después de padecer un cáncer de mama. La American College Sports Medicina recomienda alternar el ejercicio aeróbico con un trabajo muscular de fuerza-resistencia en un marco psicosocial saludable. Esta indicación puede extenderse a las mujeres que han recibido un diagnóstico de cáncer de mama, dado que puede mejorar no sólo las repercusiones físicas de los tratamientos sobre la mujer, especialmente el incremento de peso y de masa grasa, pérdida del tono muscular, fatiga o prevención del linfedema, también las repercusiones psicológicas y sociales relacionadas con la disminución de la autoestima, las alteraciones de la imagen corporal y la mejora del bienestar personal. Un estudio canadiense publicado en julio de 2006 por la fisioterapeuta Margaret McNelly demostró, por un lado, que el ejercicio continuado tras los tratamientos, disminuía la fatiga y mejoraba la capacidad respiratoria, uno de los pilares en los que se fundamenta el Método Pilates -basado en enseñar a respirar correctamente- y por otro, aumentaba la calidad de vida de los pacientes, les ayudaba a sentirse mejor y a mejorar los niveles de funcionalidad motriz. Para una mujer intervenida de cáncer de mama la práctica de Pilates le será de gran ayuda para recuperar la fuerza y movimiento en su brazo y evitar la hinchazón del mismo. Además, mejorará, sensiblemente, su flexibilidad y rango de movimiento, de forma progresiva, con ejercicios suaves y con descansos intermitentes, que le permitirán moverlo con más facilidad y menos miedos. Además reducirá el nivel de estrés, ansiedad, cansancio y los problemas de sueño, al tratarse de un método basado en la relación cuerpo - mente, y en el que la concentración juega un papel primordial. Otro de los beneficios que tiene la practica de una actividad física moderada en personas que han padecido cáncer de mama, es la prevención de la osteoporosis, que la desarrollan con más frecuencia que el resto de mujeres por dos razones fundamentales: por el tratamiento quimioterápico y por la inducción temprana de la menopausia. Como conclusión a todo lo anterior, la movilidad, el trabajo muscular, la mejora en la flexibilidad, el bienestar, la relajación y la concentración que aporta Pilates, hace que sea, siendo su práctica supervisada y controlada por expertos, totalmente beneficiosa para las personas que padecen esta patología. El sistema Pilates aumenta las repeticiones de los ejercicios y la cantidad de los mismos en forma paulatina, adaptándose a las necesidades específicas de quien lo practica. Son ya numerosos los clientes que padecen, o han padecido, cáncer de mama y que de forma individual practican Pilates; los resultados están siendo realmente positivos y acompañados de la consecuente satisfacción y bienestar que esto aporta. Algunas ventajas específicas del Método de Pilates son:

  • Mejora la Postura.
  • Una columna vertebral sana y flexible, lo que les ayudará a tener menos molestias de espalda, fortaleciendo la zona lumbar y abdominal.
  • Alivia los dolores lumbares y la tensión o rigidez en el cuello.
  • Incrementa el desarrollo de los músculos abdominales.
  • Favorece la agilidad.
  • Favorece la coordinación.
  • Favorece la circulación sanguínea.
  • Favorece la tonificación de los grandes grupos musculares sin olvidarse de los músculos pequeños y profundos.
  • Mejora de la condición física y mental del practicante.
  • Desarrolla la concentración y atención.
  • Favorece el tratamiento de la osteoporosis, ya que al estimular la formación de masa ósea, reduce el riesgo de fracturas.
  • Reduce la ansiedad y el estrés, dado que requiere de un nivel de concentración para la realización de los ejercicios que despeja y libera la mente, lo que ayuda a sentirse mejor emocional y anímicamente, incrementando su nivel de autoestima.

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