
Dieta hipocalórica, el secreto de aumentar la esperanza de vida
La Universidad de Navarra ha llevado a cabo un proyecto de investigación en la que prueba que una dieta baja en calorías promueve un tipo de enzimas, en concreto las sirtuinas, que son capaces de contrarrestar la oxidación de las células y por tanto, logran retrasar el envejecimiento. Por el momento sólo ha sido comprobado con animales pero científicamente los resultados son aplicables a personas.
Biomarcadores del envejecimiento
Está más que demostrado que el daño oxidativo aumenta con la edad y para frenar este desgaste se recomienda seguir una dieta hipocalórica. Siguiendo esta alimentación se logra reducir el desgaste oxidativo de las células y de otros órganos del cuerpo, lo que nos llevará a vivir durante más tiempo y con mejor calidad de vida. El proceso es sencillo: Para que el cuerpo logre transformar el alimento en energía necesitamos oxígeno, y este tiene la capacidad de convertir las moléculas energéticas en energía celular útil siendo en este momento de conversión cuando se liberan los electrones. Los electrones se unen al oxígeno captando hidrógeno en la transformación y produciendo agua. Si estos electrones no son capturados, se quedan vagando en el organismo y favorece la unión con otras moléculas, que al formarse dan lugar a los radicales libres. Estos últimos, además de perjudicar los tejidos internos, también alteran el código genético de las células.
Las sirtuinas: ¿qué son y para qué sirven?
Las sirtuinas son un tipo de enzimas que se conocen como el gen de la longevidad y se activan llevando a cabo una dieta hipocalórica. Estas enzimas consiguen estabilizar los genes, reparar el ADN, frenar el envejecimiento y regular la muerte celular programada. Tales son los avances en este campo que numerosas unidades de investigación están siguiendo esta línea para avanzar en la lucha contra las enfermedades degenerativas.
Además de la dieta hipocalórica, el resveratrol parece convertirse en el aliado perfecto. Esta sustancia, que se encuentra en alimentos como la uva, el vino tinto o las nueces, también juega un papel importante a la hora de retrasar el reloj genético.
Dieta hipocalórica: Puntos clave
Este tipo de dieta, tal y como su nombre indica, consiste en alimentarse con productos de escasas calorías que sumen diariamente unas 1.500. Debería estar supervisada por un profesional y compuesta por alimentos ricos en vitaminas y minerales, preferentemente de origen vegetal. No hay que saltarse ninguna comida ni evitar el consumo de carnes, hidratos de carbono o lácteos. Entre sus múltiples beneficios destacan los siguientes:
- Retrasa el envejecimiento.
- Previene el desarrollo de enfermedades degenerativas (Parkinson, Alzheimer…)
- Disminuye la sensibilidad a la insulina.
- Disminuye la acumulación del daño oxidativo.
- Activa las sirtuinas.
- Previenen las enfermedades cardiovasculares.
- Previene el cáncer.
- Fortalece la salud mental.
¿Qué es el proyecto ‘Calerie’?
Es una unidad de investigación que se está desarrollando en Estados Unidos, financiado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) del Instituto Nacional de Salud estadounidense y en el que participa el Centro Pennington de Investigación Biomédica. Tratan de verificar la hipótesis de que una ingesta reducida de calorías a corto plazo -incluyendo o no el ejercicio físico- incrementa la actividad de las mitocondrias en las células musculares humanas. En definitiva, quiere demostrar cómo la restricción de calorías altera la función de las mitocondrias basándose en los estudios que ya han demostrado que la restricción de calorías prolonga la vida media en los animales y retrasa la aparición y desarrollo de enfermedades asociadas con el envejecimiento.