Para un suelo pélvico de oro

Entréname con cariño
Confesiones de un suelo pélvico agredido

El suelo pélvico dice
“¡Hola! ... Soy tu suelo pélvico. No sé si me conoces, por lo que considero que he de presentarme. Estoy situado en la parte inferior de tu tronco, compuesto por un conjunto de músculos que conforman el fondo de tu pelvis. Te pongo un ejemplo: si visualizas una cesta (pelvis), yo soy el fondo de ésta. Estoy dispuesto en dos cúpulas de concavidad inferior, a diferencia de lo que propugnaban los Tratados Clásicos de Anatomía.
Cumplo una función importante en el organismo puesto que soy el encargado de sostener los órganos pélvicos como son la vejiga, el útero y el intestino inferior. Estoy constituido en un 20% por tejido muscular y en un 80% por tejido conjuntivo. Mis tipos de fibras posturales permiten mantener las funciones de amortiguación de la presión abdominal y facilitan el paso del feto atravesado por la uretra, vagina y ano.
Las funciones que he de cumplir son muy diferentes: Por un lado, la flexibilidad para permitir la salida del bebe y la entrada del pene y, por el otro debo ser una gran fuerza que asegure una sujeción y continencia firme durante el resto del tiempo. Poseo cuerpos erectíles, que con una buena vascularización sanguínea, te permitirán alcanzar el orgasmo.
Te presento a mis amigos
También tengo otros amigos que quiero presentarte.  Coloca tus dedos justo donde acaba el esternón. Desliza tus dedos por el borde inferior de las últimas costillas y acompáñalas hasta llegar a la columna vertebral. Baja por ella hasta encontrarte con unos huesos planos que si los sigues, te llevan hasta tu pubis, son las crestas iliacas.
Acabas de situar a mi gran amigo, el músculo transverso del abdomen, que como has comprobado tiene forma de faja y, como tal, cumple esta función -músculo que contraes cuando quieres abrochar un pantalón que te está pequeño y metes barriga-, junto con los músculos oblicuos y el recto del abdomen -músculo situado entre las 5ª-7ª costillas hasta el pubis, tiene intersecciones tendinosas, que es lo que conoces como “cuadraditos del abdominal o tableta de chocolate-.
Todos ellos formarían las paredes de la supuesta cesta que hemos visualizado antes para entender la función de cada uno de nosotros.  Y como tapadera para esta cesta, tenemos al señor diafragma. Él es un músculo que tiene forma de cúpula o paraguas y que se inserta sobre el esternón, las costillas y las vértebras lumbares y que cuando inspiras se contrae y desciende y cuando expiras) sube.
Y por último están los multifidus o rotadores, músculos pequeñitos que se insertan entre las vértebras proporcionando estabilidad a la columna vertebral y que en condiciones normales trabajan en equipo con el transverso del abdomen, la faja natural de tu cuerpo, ¿recuerdas?
Las disfunciones del suelo pélvico pueden presentarse en cualquier momento de tu vida, pero hay dos momentos especialmente relevantes, y estos son el postparto y la menopausia. La incontinencia urinaria o pérdida involuntaria de orina supone un grave problema social para todas las mujeres que lo padecen, que muchas veces se oculta por vergüenza. Además, esta patología habitualmente se pasa por alto al no considerarla  grave.
Entre los factores etiológicos (que provocan la incontinencia urinaria) se considera como el más importante el aumento de la presión intra-abdominal por la mala práctica deportiva o el ejercicio abusivo de abdominales, situación que va a incidir sobre el suelo pélvico provocando la degradación progresiva del mismo y haciéndolo incompetente para la función de continencia (AMOSTEGUI, J.M. Archivos de Medicina del Deporte. Vol. XVI. Núm. 74, 1999).
Después de leer esto, a menos que te apasione tumbarte en el suelo y levantar tu tronco y cabeza, o que un estudio biomecánico justifique la necesidad de realizar los clásicos ejercicios abdominales -para aumentar la fuerza del recto del abdomen-, o seas deportista de élite y tu entrenamiento te exija estos movimientos. ¿Para qué realizarlo indiscriminadamente?
Supongo que lo realizarás por una mejora estética, para acabar con la barriguita, y para conseguir este objetivo, necesitas cuidar tus hábitos de alimentación y realizar ejercicios que persigan este objetivo. Los ejercicios abdominales que se vienen realizando de toda la vida están muy bien para aumentar la fuerza del recto abdominal, pero no ayudan a reducir la barriguita. Porque repetición tras repetición, aumenta la presión intraabdominal y se distiende la musculatura que hace de faja natural (¿recuerdas? el transverso y los oblicuos) y también me distiendo yo, tu suelo pélvico.
Para ello te propongo los ejercicios abdominales hipopresivos, que quieren decir, ejercicios abdominales en los que disminuye la presión en el abdomen, y por tanto aumenta el tono de la musculatura abdominal, y el suelo pélvico de forma refleja o involuntaria. Son ejercicios que ya se practicaban hace muchos años. El Dr. en fisioterapia Marcel Caufriez ha constatado y dado a conocer la utilidad de estos ejercicios poniendo en práctica los medios tecnológico-científicos actuales (fruto de muchos años de investigación y experiencia en la recuperación de  mujeres después de un parto).
Animo a los profesionales del sector a que lean, estudien, se informen, investiguen, se reciclen. A no conformarse con ‘como toda la vida se ha hecho así, así es’. Los avances tecnológicos van permitiendo aumentar el conocimiento en muchos campos de las ciencias de la Actividad Física y la Salud. El cuerpo humano está diseñado para el movimiento. No hay ejercicios ‘buenos o malos’. Hay ejercicios más indicados para un propósito y característica individual y ejercicios menos indicados. Y como todo en la vida, ten claro tu objetivo y persíguelo con los medios más efectivos y eficaces.

Con mucho cariño,

tu suelo pélvico”.
     
Con estas indicaciones del señor suelo pélvico finalizo esta intervención diciéndoles que no puedo asegurar que dentro de 5, 10, 15, 20 años piense igual ahora, por la sencilla razón de que me mantengo despierta, inquieta y abierta a sugerencias y mejoras en todo lo que concierne a la mejora estética, de salud y calidad de vida de las personas.
     
Araceli Medina
Experta en mejorar tu calidad de vida
EnerFORMA.es
Entrenadora personal
Lda. Ciencias de la actividad física y el deporte
Fisioterapeuta col. Cv 2479

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