
¿Sí o no?
Diversas investigaciones internacionales aseguran que la práctica de ejercicio sí puede reducir la intensidad, pero no la frecuencia ni la duración de las migrañas. Hasta ahora se creía que hacer ejercicio podía precipitar las jaquecas pero los avances científicos demuestran que no es así. Esto es lo que se defiende en la investigación llevada a cabo por la Universidad de Regensburg, Alemania, y que publica la revista ‘Headache’. En esta revisión se han puesto sobre la mesa todos los estudios llevado a cabo entre 1962 y 2007 y que en algunos de sus puntos comparten el deporte de resistencia en las terapias de migraña.
Como resulta obvio en estos casos, cada persona responde de manera diferente ante un mismo estímulo y pueden desencadenar diversas manifestaciones, por lo que cada paciente podrá responder de una u otra manera. En lo que sí parecen estar de acuerdo es en que el ejercicio físico suave es una recomendación en la mayoría de los tratamientos.
En busca de la solución
Lo cierto es que ni el deporte ni ninguna otra terapia pueden suprimir de manera permanente la migraña. Y aunque ahora parece ser que el ejercicio sólo reduce la intensidad del dolor, sí hay otros métodos que ayudan a reducir las frecuencias y las duraciones. Dependiendo de la intensidad de la jaqueca, los especialistas recomiendan desde analgésicos simples, como ácido acetilsalicílico y paracetamol, hasta fármacos selectivos dependiendo de la situación particular del afectado. La alimentación también importa, si tu socio padece esta enfermedad deberás recomendarle que prescinda de determinados alimentos como las nueces, algunos quesos concretos y el alcohol, y, por supuesto, evitar el estrés y los ambientes recargados de ruido y bullicio.
También los profesionales
Son muchos los profesionales del deporte que padecen migraña. Y ante estos casos, ¿qué se puede hacer? Normalmente se recurre al tratamiento farmacológico que si se complementa con técnicas de retrobioalimetnación para favorecer la relajación, se podrá seguir con el entrenamiento físico adecuado y previamente prescrito por un profesional médico; en última instancia el facultativo es quien decide si se cambian las pautas o incluso se reducen las sesiones de ejercicio.
A muchos pacientes que sufren migrañas se les prohíbe realizar cualquier clase de ejercicio físico por la preocupación de los médicos a que esta actividad les cause nuevos achaques. Investigadores de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, han desarrollado un programa de ejercicio que puede mejorar el estado físico de las personas que sufren migrañas sin agravar sus molestias.
En resumen
Un plan de ejercicio moderado es muy beneficioso y sólo les ayudará a sentirse mejor física y anímicamente. Se desmitifica así la relación que parecía existir entre riesgo y frecuencia de los ataques de migraña con la práctica de ejercicio, existe una conexión muy baja por no decir nula. Son numerosos los libros de referencia o guías de tratamiento que promocionan el ejercicio para tratar la migraña, siempre con precaución y de una manera suave. Recuerda, tratarla no es eliminarla por completo, pero bastará con reducir su intensidad para que tu socio sienta algo de alivio.
Ilustrando un caso
Un estudio publicado por la revista médica “Journal of Head and Face Pain” recogía un trabajo realizado con una muestra de personas con migraña diagnosticada. Se les examinó antes, durante y después de completar una serie de ejercicios aeróbicos para analizar las consecuencias.
La rutina, diseñada por un equipo de profesores de actividades físicas para mejorar la captación máxima de oxígeno por el metabolismo, se basó en deportes como el ciclo indoor para garantizarse la continuidad del ejercicio aeróbico. Tras el periodo de pruebas y entrenamiento se comprobó que los pacientes mejoraban su condición física y que no sufrían un empeoramiento de su afección. Lo llamativo es que se verificó lo contrario: durante los últimos días del programa se registró una disminución significativa en el número de ataques de migraña de los participantes, al tiempo que bajó el número de días al mes en los que la padecían. Al bajar la intensidad del dolor, también se redujo la ingesta de analgésicos.
¿Tengo migraña?
Los criterios que establecen que una persona tiene migraña son, según la International Headache Society (IHS):
- Sufrir en su vida al menos cinco ataque con una duración entre 4 y 72 horas y sin remitir el dolor.
- Dos de estos síntomas, padecer migraña unilateral (a un lado de la cabeza), palpitante y de intensidad moderada a aguda.
- Al menos uno de estos síntomas como asociado: nauseas, vómitos y molestia por la luz o los ruidos intensos.
Un tercio de los pacientes con migraña tienen, además, cambios neurológicos, en la mayoría de casos visuales, que se presentan antes del episodio de migraña.